Un recorrido por el Mercado Nº 4 nos indica que la tradición sigue tan vigente como en la época de nuestros abuelos. Los mismos puestos de siempre, las mismas ofertas y el mismo trajín presuroso de antes no invita a vivir una Semana Santa en reflexión y armonía, con chipa, sopa y chipá guasu en la mesa. Compartiendo lo mejor del paraguayo, el cariño de todos los integrantes del grupo familiar. (InfoPy)
La última vez que fui al Mercado 4 me compré un MP7, que al final se lo quedó Magda porque tiene doble chip.
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