Aquí aparecerán los Resultados de su búsqueda personalizada....

Anselmita Heyn: La primera reina de belleza del Paraguay

Relato de Miguel Velilla

Anselmita Heyn era considerada la mujer mas bella del Paraguay hacia la decada del 20. Hija de un matrimonio holandes acaudalado, era cortejada por personas influyentes de la época, y se dice que llegó a tener un caso con el presidente Albino Jara. Hay una historia (aparentemente real) sobre el encuentro entre Anselmita Heyn y el poeta paraguayo Manuel Ortiz Guerrero. Estando una tarde Ortiz Guerrero en un lugar recreativo llamado 'El Belvedere', entró Anselmita Heyn al lugar, atrayedo luego la atención de los presentes.

Parece que Ortiz Guerrero estaba recitando en el lugar, y ella, en compensación le envió un cheque, como pago por su actuación. Ortiz Guerrero entonces habría escrito al verso del cheque una poesia llamada 'Endoso Lírico', ya que los cheques son endosados al portador.

"Endoso Lírico

No todo en este mundo es mercancía
ni tampoco el dinero es el blasón
mejor pulido por la cortesía
para la ufanía de mi corrección.
Sobre la torre de mi bizarría
sin mancha flota el lírico pendón:
como ebrio de azul, hago poesía,
pero honrado es mi pan, como varón.

Devuélvole este billete a Ud. precioso
con mi firma insolvente por endoso:
sométalo a la ley de la conversión,
que, a pesar de juzgárseme indigente
llevo un Potosí de oro viviente
que pesa como un mundo: el corazón

Manuel Ortiz Guerrero"

Pero hay otras historias sobre Anselmita Heyn que poca gente conoce. Un poco antes de la guerra del Chaco, Anselmita se casó con un diplomático boliviano de apellido Mujia, y ambos fueron a vivir a La Paz. Por aquel tiempo, era agregado comercial de la embajada paraguaya en La Paz el Sr. Benjamín Velilla. La esposa de Velilla, Sra. Margarita Talavera, era amiga íntima de Anselmita Heyn, visto que eran de los pocos paraguayos influyentes que se movian en ese ambiente de pre-guerra, y aún dentro del pais enemigo. El Sr. Velilla era un enviado especial del presidente Eligio Ayala, con la misión secreta de investigar la compra de armas por parte del gobienro boliviano.

Hoy ya no están las personas que conocieron de cerca estas historias, y tampoco han dejado relatos que puedan dar pié a varias hipótesis interesantes. Los únicos relatos que tengo, me fueron pasados por mi padre, Justo Federico Velilla, hijo de Benjamin y de Margarita, y que también estuvo en La Paz por aquella época, siendo apenas un niño de 4 o 5 años de edad. Muchos relatos que él me ha contado, le fueron a su vez contados por su madre, Margarita. Otras informaciones, él las escuchaba de su madre sin querer, cuando las mujeres se reunian a conversar.

Aparentemente Anselmita Heyn tenia una vida muy atribulada con su marido, ya que su gran belleza (rubia y de tez blanca) atraia la atención en un pais como Bolivia, donde la mayor parte de la poblacion es morena. Su marido era extremamente celoso, y por este motivo le hacia llevar una vida bastante dificil a la Heyn, haciendole constantemente escenas de celos. Dicen que cuando habia una fiesta de diplomáticos en La Paz, y llegaba Anselmita, inmediatamente se hacia silencio en el salón, como si una gran diva acabara de llegar al lugar.

Por otro lado, no deja de ser interesante especular sobre como esta Sra. habrá sentido el peso de los acontecimientos de la época. Paraguaya casada con un diplomático boliviano, viviendo en La Paz, en una época en que ambos paises estaban mirandose ya como enemigos (1926-27), y para peor, amiga íntima de la esposa del encargado de obtener informaciones acerca del enemigo. El Sr. Benjamín Velilla era un 'gentleman', y dificilmente se prestaría a presionar a la amiga de su esposa para conseguir informaciones, pero existe una hipotesis: podria haber usado el Sr. Velilla las informaciones que recogia del entorno en su propio provecho?. Eso jamás lo sabremos, visto que nunca él habló sobre el tema, y tampoco dejó manuscritos al respecto.

La casa original de los Heyn sobre la Av. Mcal. Lopez, fue vendida por Anselmita en 1973 para ser la sede de la Embajada del Brasil en Asunción.


Aquí, una especie de biografía oficial publicada por el diario Noticias en 1992:


Los que recuerdan a Anselmita aseguran que fue la mujer más bella de todos los tiempos. Pero no solo se distinguió por su figura. La adornaba otros atributos, como la humildad, porque jamás se envaneció, aun cuando la gente la considerase como inigualable
María Anselma Heyn Denis nació en Asunción en 1896. Era hija de Hugo Heyn, alemán, y de Anselma Denis. Fue última entre doces hermanos. Las primeras letras las aprendió con una profesora española llamada Purita Puñon de Sandoval. Finalizó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Sagrado Corazón de París, Francia. Muy pronto comenzó a destacarse en Europa por su cultura y belleza. Hablaba perfectamente el francés, español y el guaraní, y en varias oportunidades defendió a su país ante la ignorancia de sus interlocutores europeos. Le molestaba que alguien  confundiese o ignorase la geografía del Paraguay.
Cuando Anselmita tenía 19 años, el presidente del Unión Club, Arsenio López Decoud, organizó un concurso de belleza y solicitó a los padres la presencia de Anselma. La elección se realizó en el Teatro Nacional, hoy Teatro Municipal. Anselmita fue elegida Reina del Paraguay, en medio de una ovación popular.
Nuestra primera reina de belleza era muy culta y valiente, de ojos pardos, alta, el pelo castaño claro, con un cutis privilegiado y muy pocos afeites. Tenía un carácter alegre y afable. Siempre deseaba agradar a quienes trataba. Le gustaba todo lo típico, especialmente la comida. “Ella subía y bajaba de peso a voluntad”, comenta su hijo Hugo Ricardo.
Tenía muchas y muy buenas amigas. Lucía coqueta y le gustaba estar bien puesta dentro y fuera de la casa. Sus vestidos solían ser elegantes pero discretos, porque no le agradaba llamar la atención. Era reticente a las fotografías y pocas veces los familiares lograron que posara para alguna. Comenta su hijo que ella siempre decía que la belleza eran un don y lo realmente importante era lo que se tenía en la cabeza, o sea, el carácter.
Su juventud tan prolongado produjo extrañeza. Sus amigas, un poco indiscreta, le preguntaron una vez donde se había hecho la “cirugía”, porque se la veía siempre joven. Ella les respondió que jamás se había hecho esta operación. Ya madura, apenas se le notaban las arrugas.

Pese a los años, Anselmita seguía manteniendo la belleza que la hizo famosa!


Anselmita, en el recuerdo… por: Bernardo Garcete Saldívar


La hermosura de Anselmita Heyn era un grito abierto al cielo al que nadie podía podía dejar pasar sin un suspiro. Sin embargo, según mi madre, doña Rey, su hermana mayor Deidamia Heyn, era más linda que ella! Cierta vez Anselmita fue al centro de la ciudad de compras, y volvió hecho furiosa. Se quejaba porque todo el mundo la miraba : “ Qué es lo que ven en mi ? No me dejan en paz!” , protestaba, y mi madre le decía que era mejor que sea alabada que rechazada. No convencía a la reina futura de belleza, que aceptó el título, más tarde, solo para complacer a algunos amigos y familiares, y no hacía prácticamente nada por mejor su apariencia natural. Era ágil, desenvuelta y llena de gracia, elegante, no rehusando cualquier confrontación verbal. Ya que estamos con esta distinguida dama, traigo a colación dos anécdotas, la primera me parece que todavía muy pocos conocen, y la segunda, ya conocida, pero que viene al caso volver a contarla. (Lean AQUI el relato de Bernardo completo)



El Primer Concurso de Belleza en Paraguay comenzó en en 1915, cuando don Arsenio López Decoud, conocido publicista y político, organizó el primero de ellos, con el propósito de elegir a la niña más bella del país. 
La elección no pudo ser mejor: la corona de reina de belleza recayó en la grácil figura de la hija menor de una conocida matrona, doña Anselma Denis viuda de Heyn.

El concurso fue organizado por la más prestigiosa entidad social de entonces, el Unión Club, del que don Arsenio era presidente. La elegida, por unanimidad del público, fue María Anselma Clotilde Heyn Denis, más conocida como Anselmita , nombre con que entró a la historia. 
En aquella memorable ocasión, entre los asistentes se encontraban numerosos intelectuales, siendo uno de ellos Manuel Ortiz Guerrero, quien le dedicó un poema que tituló Ofrendaria: 

Si lo desean, AQUI pueden leer más sobre esta legendaria mujer, pionera de la Belleza Paraguaya!

3 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

La mayoría de los usuarios están comentando esto en facebook:

https://www.facebook.com/alparaguay

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...