Si la noche tiene su encanto, ni que decir del día. No hay como el perfume y el aire de las mañanas subtropicales del campo paraguayo.
Después de tomarme unos mates, me iba a caminar por la campaña ... y sentía que lo estaba haciendo por el Paraíso.Un viaje permanente al Paraguay
Si la noche tiene su encanto, ni que decir del día. No hay como el perfume y el aire de las mañanas subtropicales del campo paraguayo.
Después de tomarme unos mates, me iba a caminar por la campaña ... y sentía que lo estaba haciendo por el Paraíso.
0 COMENTARIOS:
Publicar un comentario en la entrada